Romanos 1:16
¿Qué significa no avergonzarse del evangelio de verdad?
Para los que hemos sido cristianos bastante tiempo, es posible que ya nos hayamos acostrumbrado mucho con este versículo muy conocido. Si alguien fuera a preguntarnos ¿Te avergüenzas del evangelio? al instante, sin pensar, diríamos que ¡por supuesto que no! Tal vez, de alguna manera, sea la verdad. Tal vez algunos de nosotros no estemos tan seguros, nos parece muy difícil siquiera decir que somos cristianos, sin pensar en lo aún más difícil que sería compartir nuestra fe.
Sin importar cuál de estos dos grupos te encuentres el mensaje es el mismo: no podemos- no debemos- avergonzarnos del Evangelio.
Si somos "cristianos", no es porque vayamos a la iglesia o leamos la Biblia (aunque esas cosas son una parte de ser cristiano), es porque hemos creido en ese mismo evangelio, creemos en que es el poder de Dios para la salvación- ¡la tuya y la mía! Si de verdad creemos en esta salvación que ahora tenemos por medio de Jesús, si creemos en las consequencias del pecado y su castigo eternal, ¿Cómo es posible no compartir estas buenas nuevas con este mundo perdido?
Por que nos avergonzamos de ese mismo evangelio, de ese mismo Salvador nuestro quien nos ha dado vida eterna; tenemos más miedo de nuestra familia, nuestros amigos, nuestros compañeros, más miedo de su opinión de nosotros que tenemos de que sufran por la eternidad por sus pecados.
Y eso nos lleva a qué significa no avergonzarnos del evangelio.
No avergonzarnos del evangelio no quiere decir que publiquemos en nuestro Facebook que somos cristianos.
No avergonzarnos del evangelio no quiere decir que usemos pulseras cristianas todos los días en el colegio.
No avergonzarnos del evangelio no quiere decir que de vez en cuando compartamos o demos me gusta a imagenes como estas:
Si amas a Dios, ¡compártale a EL con los demás, no estas imagenes con tus amigos de Facebook!
Y ese es el asunto. Si decimos que amamos a Dios y que no nos avergonzamos de Su evangelio...
¿Qué estamos haciendo al respeto?
Me incluyo a mí en esta pregunta, porque es la pregunta que Dios me hizo esta mañana cuando decidí leer de Romanos 1 y leí este versículo. Aunque soy una misionera y dejé a mi familia, a mis amigos y mi país, no termina ahí. Yo he trabajado con niños y con jóvenes, enseñándoles más de la Biblia y del Dios que nos ama pero ¿lo hago por amor de Dios y Su evangelio o lo hago porque se ha convertido en lo normal? Si yo creo en este evangelio y no tengo verguenza de ello ¿Por qué no lo estoy compartiendo con más personas?
No tenemos que ser pastores ni misioneros para compartir el evangelio- ¡todos somos misioneros dondequiera que estemos! Con que creas en Cristo y tengas su Espíritu Santo morando dentro de ti, tienes todo lo que necesitas. No tenemos que presentar un sermón de 30 minutos y expositar la Biblia entera, si Dios ha hecho algo en tu vida lo puedes compartir! Si Dios alguna vez te ha hablado por Su palabra, aunque sea un solo versículo muy corto, tú lo puedes compartir.
Si estás leyendo esto, hazte este reto ahora: comparte el Evangelio de Cristo en esta semana con alguien- en el bus, en el colegio, en tu casa ¡dondequiera con quien sea! Es el PODER de Dios, y aunque no lo veas, te aseguro que Dios habra hecho algo.
"Porque como descienden de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelvan allá sino que riegan la tierra, haciéndola producir y germinar, dando semilla al sembrador y pan al que come, así será Mi palabra que sale de Mi boca, no volverá a Mí vacía sin haber realizado lo que deso, y logrado el propósito para el cual la envié." Isaias 55:11
Bendiciones, y que sigas siempre en El Camino, pareciéndote cada vez más a la semejanza de nuestro Señor y Salvador, Cristo.



No hay comentarios.:
Publicar un comentario